Pasado el Día Mundial de la Lucha contra la Depresión (el día 13 de enero) y cerca de llamado Blue Monday (el 20) –considerado el más triste del año– enero es un buen momento para hablar sobre salud mental y estrategias corporativas para prevenir la depresión laboral.

Comenzaremos por decir que esta condición afecta a un gran número de personas en México y el mundo. Al respecto, la OMS ha señalado que a la depresión se asocia un costo económico anual cercano al billón de dólares, principalmente a causa de la reducción de la capacidad laboral en las personas afectadas.

Más allá de ser un asunto del ámbito personal, las empresas, desde los departamentos de Recursos Humanos, buscan implementar estrategias para garantizar espacios de trabajo saludables en un sentido integral. Sin embargo, en los últimos años ha habido un énfasis importante en este aspecto.

En las siguientes líneas revisaremos cómo se identifica este padecimiento en el personal, cuáles son sus repercusiones en los negocios, qué estrategias de prevención o abordaje pueden implementar las organizaciones y de qué manera el espacio de oficinas puede contribuir a la solución del problema.

 

Depresión laboral: síntomas que la delatan

La tercerización, automatización y reestructuración de las empresas, consecuencia de la globalización y el avance tecnológico, han modificado el entorno laboral, siendo procesos que han contribuido al agotamiento físico y mental de los trabajadores.

En este sentido, la Ley de Prevención de Riesgos Laborales reconoce la depresión como una enfermedad profesional que afecta tanto al trabajador como a su entorno familiar y a las organizaciones.

Por ello, es indispensable conocer y detectar los síntomas que alertan sobre la depresión en los entornos de trabajo, entre ellos:

 

Depresión laboral: causas

Por otro lado, prevenir desde la gestión organizacional, pasa por la identificación de factores que predisponen al desarrollo de esta enfermedad profesional. Algunos de los principales son los siguientes, si bien las condiciones pueden variar de un entorno a otro:

1.      Sobrecarga de tareas

Sea porque los proyectos resultan abrumadores, debido a que la carga es desproporcionada al tiempo asignado para completar las tareas, o porque la asignación es demasiado compleja para las capacidades o recursos del trabajador, la sobrecarga, junto a otros factores, puede desencadenar estados depresivos.

2.      Falta de autonomía

Sentirse o estar limitado en la toma de decisiones y la gestión del tiempo al desempeñar en una función, es otra de las causas comunes por las que los trabajadores podrían desarrollar depresión. En relación con esto, el espacio, las condiciones del mobiliario y el entorno físico donde se realiza el trabajo, cumplen un rol decisivo en atenuar o enfatizar la sensación de pérdida de libertad y motivación.

3.      Necesidad insatisfecha de reconocimiento u oportunidades de desarrollo

Esto puede ocurrir por la distribución inequitativa de responsabilidades, la falta de reconocimiento real o percibida al trabajo bien hecho o los esfuerzos adicionales no remunerados por parte de un colaborador; también por la ausencia de capacitación, planes de carrera y oportunidades de networking.

4.      Condiciones laborales adversas

Esto incluye ambientes laborales tóxicos donde hay acoso u hostigamiento, relaciones conflictivas y falta de apoyo, además de temor a perder el empleo o experimentar un recorte salarial. Otro factor que predispone a la depresión como enfermedad laboral son los horarios extendidos sin compensación, la falta de descanso adecuado y de balance entre trabajo y vida personal.

 

Depresión laboral: ¿qué hacer desde las organizaciones?

La depresión laboral en México puede estar relacionada con otras condiciones de salud mental, como el estrés. De acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), nuestro país encabeza la lista de naciones con más altos índices de estrés en el trabajo al impactar al 75 % de la Población Económicamente Activa (PEA).

A pesar de esto, muchas compañías siguen implementando estrategias de recursos humanos que ignoran la importancia de la salud mental, lo que genera costos ocultos considerables. La depresión de los colaboradores repercute de forma negativa en la productividad, y esto, a su vez, aumenta la rotación y los costos de onboarding.

De hecho, un estudio de la OMS, citado por El Financiero, encontró que invertir en el tratamiento de la depresión laboral produce un retorno de cuatro veces la inversión inicial, al mejorar la salud y la capacidad de las personas para trabajar.

Pensando en esto, algunas de las estrategias que pueden tomar los directivos una vez detectados los casos de depresión laboral son las siguientes:

De igual manera, los espacios que incentivan el movimiento, favorecen la interacción y permiten hacer pausas de relajación, como ocurre en el coworking, contribuyen al bienestar de los trabajadores.

¿Cómo influyen los espacios de trabajo en la prevención de la depresión laboral en México?

Es innegable que los entornos laborales son el escenario perfecto para la prevención. Al pasar alrededor del 60% del día trabajando, los colaboradores están expuestos a estímulos que pueden influir en su salud mental, por lo que las empresas tienen la responsabilidad de crear ambientes saludables y seguros. De ahí que el diseño de los espacios de trabajo deba considerar los aspectos que enlistamos aquí:

Más que oficinas, puntos de encuentro: al crear espacios de interacción, las empresas transforman sus oficinas en lugares donde las personas se sienten parte de un equipo, al tiempo en que pueden interactuar con profesionales de otras áreas u organizaciones, lo que propicia el networking y el crecimiento profesional.

Lugares de relajación: contar con espacios equipados para el descanso con muebles cómodos, plantas y colores relajantes permite a tus colaboradores desconectar de las tareas diarias y recargar energías.

Entorno dinámico: el uso de mobiliario modular o multifuncional ayuda a configurar el espacio de trabajo según las necesidades de cada equipo o proyecto.

Conscientes de que las empresas han comenzado a entender la salud mental de sus colaboradores como un activo que demanda atención, una inversión rentable y una de las claves para el éxito, en VAEO nos hacemos cargo de que tus oficinas físicas o virtuales y espacios de colaboración promueven un clima laboral saludable, el bienestar de quienes conforman tu equipo y su crecimiento a través del networking.