La cuarta revolución industrial ya está aquí, aunque sorprendentemente muchas compañías siguen comportándose como si todo siguiera igual que hace cincuenta años.

Por mucho que nos queramos aferrar a la zona de confort del pasado, la realidad es que estamos viviendo una transición histórica de importancia y magnitud equiparable a las que provocaron la invención de la máquina de vapor o la computadora, con la diferencia de que esta no está tardando un siglo o medio siglo en consolidarse, sino menos de una década.

Esta es la razón por la cual muchos emprendedores todavía no se dan cuenta de que la industria ya tiene un pie y medio en el futuro y cualquier inversión de tiempo, dinero y energía hoy debe hacerse como si ya estuviéramos parados en el 2030. Sobre todo porque las contingencias mundiales tienden a acelerar la inercia tecnológica.

Dicho lo anterior, veamos algunas herramientas clave que debes de considerar para que tu emprendimiento o PyME sea competitivo en el nuevo entorno económico. Básicamente se trata de inversiones inteligentes que sustituyen herramientas tradicionales que ya no son funcionales.

1.- Oficina virtual

La flexibilidad laboral y el trabajo remoto ya estaban perfilándose como componentes fundamentales de la industria 4.0 desde hace más de una década. La pandemia sólo aceleró las cosas, pero si algo queda claro hoy en día es que millones de empleados pueden realizar sus labores de forma remota la mayor parte del tiempo.

En resumen, cada vez se desperdician más los espacios de oficina y los servicios relacionados que pagan las compañías a tiempo completo. Las oficinas virtuales solucionan este problema ofreciendo direcciones fiscales, servicios de paquetería e imagen profesional sin necesidad de gastar en un espacio de uso exclusivo que nadie está aprovechando.

2.- Espacio de coworking

En la otra mano, también es ingenuo pensar que todo el trabajo de oficina será 100% remoto en un futuro cercano, sin excepciones. Aún existen decenas de razones por las cuales es necesario que un equipo de trabajo tenga disponible un espacio laboral profesional y bien equipado. Ya sea para juntas o simplemente porque trabajar en casa todos los días también implica riesgos de salud y de productividad.

A menos que te sobre dinero para invertir en este aspecto, un coworking siempre tendrá mejores instalaciones que una oficina propia, sencillamente porque estás en un espacio diseñado en cada uno de sus detalles para la ergonomía, la comodidad y la eficiencia.

Así que antes de buscar oficina o de renovar tu contrato de arrendamiento actual, echa un vistazo a nuestras membresías y comprueba que no hay nada en lo que no puedan ganarle a una oficina física para tu empresa.

3.- Sitio web y App

Con todo lo que vas a ahorrarte con una oficina virtual, puedes pensar en invertir en un sitio web y/o una aplicación móvil altamente responsivos y que se conecten de manera automatizada con el resto de tus sistemas.

Recuerda que el sitio web hoy en día no es un adorno: es la herramienta central de tu comunicación con tus clientes, y eso incluye compras, servicio, analítica y relevancia digital. La presencia en línea es el nuevo motor de las empresas y la apuesta con mejor retorno de inversión.

4.- Cloud computing

Esto incluye almacenamiento en la nube (que es más seguro y económico que el almacenamiento en servidores propios) pero también una amplia gama de software administrativo (CRM y ERP), de gestión de proyectos, de monitoreo y control remoto, de homologación y análisis de big data y de ciberseguridad.

Cada empresa tiene requerimientos particulares en este sentido, pero la recomendación general es que comiences a invertir en SaaS´s (Software as a Service) lo más personalizables y compatibles entre sí que sea posible.

5.- Soft skills 4.0

Las habilidades blandas llevan al menos una década siendo las protagonistas en el rubro de los recursos humanos y la gestión de talento, ya que han demostrado ser el componente clave de los equipos de alto desempeño.

Algunas de las habilidades blandas más valoradas en la industria 4.0 son la autogestión, la comunicación efectiva, la flexibilidad, el trabajo por objetivos, el liderazgo remoto, la creatividad, el trabajo colaborativo y el pensamiento crítico.

Estas soft skills también pueden entrenarse y fortalecerse para alcanzar un mejor rendimiento general en la empresa, y, de hecho, hoy en día resulta mucho más inteligente invertir en talento humano que en arrendamientos o activos pasivos.

En VAEO queremos que entres con el pie derecho a la nueva realidad de tu industria. Por eso te ofrecemos un servicio de alto nivel pensado para que solo te preocupes por lo que realmente importa: crecer y llegar más lejos.