¿Caes en el micromanagement al liderar a tu equipo remoto?

El micromanagement puede definirse como un exceso de gestión o control sobre tu equipo de trabajo, y siempre ha representado una amenaza y un lastre para la productividad y la eficiencia en el modelo de trabajo tradicional.

Las empresas con apertura a nuevas estrategias en RH entendieron que la mejor forma de alcanzar buenos resultados es permitir que sus colaboradores se autogestionen lo más posible, y eso de manera natural dio pie a que se fuera popularizando el trabajo remoto en muchas de ellas.

Sin embargo, las empresas que no comenzaron a hacer home office como resultado de un proceso de de maduración organizacional, sino como un viraje de emergencia para enfrentar la pandemia, carecían de muchas de las herramientas y metodologías adecuadas para gestionar equipos remotos, y frecuentemente cayeron en el micromanagement para tratar de compensar la incertidumbre en este nuevo panorama.

¿Sientes que podría ser tu caso? O quizá ya estabas haciendo micromanagement desde antes sin saberlo. De cualquier manera, aquí hay 10 señales de que necesitas relajar el control estrecho y apostar por estrategias de autogestión en su lugar.

10 señales de que haces micromanagement con tu equipo remoto

1.- Pides reportes y/o avances del trabajo constantemente, aunque en realidad no sean necesarios.

2.- Te empeñas en que te copien en cada correo, comunicación o mensaje.

3.- Inviertes mucho tiempo revisando lo que están haciendo tus colaboradores momento a momento.

4.- Te cuesta mucho trabajo delegar responsabilidades y sientes que si no haces tú las cosas nunca quedan bien.

5.- Se te dificulta tomar en cuenta las propuestas y comentarios de tus empleados.

6.- Sientes que todo va a descontrolarse si permites que tomen sus propias decisiones.

7.- No confías en su criterio para resolver problemas.

8.- Nunca negocias las condiciones de trabajo con tu personal, sientes que si comienzas a darles más confianza se van a aprovechar de ella.

9.- Constantemente te distraes o terminas haciendo multitasking por estar al pendiente de lo que hacen tus subalternos.

10.- Pides cambios a todo lo que te entregan aunque no esté mal hecho, sino por un afán perfeccionista.

Lamentamos decirte que todas estas son señales de un problema subyacente mucho más grave que la simple falta de espontaneidad y flexibilidad. El micromanagement lejos de promover que las cosas se hagan bien, es un terrible obstáculo para la flexibilidad y la creatividad, tan necesarias para encontrar mejores procesos y soluciones.

La recomendación general es que, si detectas micromanagement en cualquier nivel de tu equipo remoto, procures canalizar esa energía y esfuerzo por mantener el control absoluto hacia estrategias más eficientes y encaminadas a que cada empleado sepa perfectamente qué se espera de él y esté altamente motivado para lograrlo.

El micromanagement no te permite enfocarte en lo que realmente importa como líder, y además tampoco te da espacio para distinguir entre los buenos colaboradores y aquellos que no están dando el ancho, ya que sus resultados siempre están “contaminados” por un exceso de dirección.

Algunas alternativas puntuales son:

• Utilizar un software de monitoreo automatizado
• Establecer fechas de revisión y entrega fijas
• Mejorar la forma en la que das retroalimentación basada en resultados
• Invertir más en capacitación de tu equipo, para poder delegar tareas y no tener que “retrabajar” todo lo que te entregan.

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