Aprovecha al Máximo tu tiempo en la Oficina

El recurso más valioso que tienes es y siempre será tu tiempo. El dinero siempre lo podrás recuperar, pero un minuto de tu vida jamás. Así que aprovechar tu tiempo en la oficina al máximo es lo más inteligente que puedes hacer.

He aquí algunos tips para sacar el mejor provecho a tu tiempo en tu espacio de trabajo. ¿Qué esperas? Es tiempo de aprovechar al máximo tu tiempo en la Oficina:

1. Realiza un seguimiento y limita cuánto tiempo estás gastando en cada tarea.
Puedes pensar que eres muy bueno para calcular cuánto tiempo estás gastando en diversas tareas a lo largo del día. Sin embargo, algunas investigaciones sugieren que solo alrededor del 17 por ciento de las personas puede estimar con precisión el paso del tiempo. Herramientas como Rescue Time pueden ayudarte a monitorear tu tiempo, ya que te permitirán saber exactamente cuánto tiempo dedicas a las tareas diarias, incluidas las redes sociales, el correo electrónico, el procesamiento de textos y las aplicaciones.

2. Toma descansos con regularidad.
Suena contradictorio, pero tomar descansos programados en realidad puede ayudar a mejorar la concentración. Algunas investigaciones han demostrado que tomar descansos cortos durante las tareas largas te ayudan a mantener un nivel constante de rendimiento; mientras trabajas en una tarea sin descansos, se produce un descenso constante del rendimiento.

3. Establece plazos autoimpuestos a tus proyectos
Si bien generalmente pensamos que el estrés es algo malo, un nivel manejable de estrés autoimpuesto puede ser útil en términos de darnos enfoque y ayudarnos a cumplir nuestros objetivos. Para tareas o proyectos abiertos, intenta darte un plazo y luego atenerse a él. Puede que se sorprenda al descubrir cuán concentrado y productivo puede ser cuando miras el reloj.

4. Utiliza la «regla de los dos minutos».
El empresario Steve Olenski recomienda implementar la «regla de los dos minutos» para aprovechar al máximo las pequeñas ventanas de tiempo que tiene en el trabajo. La idea es esta: si ves una tarea o acción que sabes que se puede hacer en dos minutos o menos, házlo inmediatamente. Según Olenski, completar la tarea de inmediato lleva menos tiempo que tener que volver a hacerlo más tarde. Implementar esto lo ha convertido en uno de los estrategas de contenido más influyentes en línea.

5. Di no a las juntas.
Las juntas son una de las mayores pérdidas de tiempo, sin embargo, de alguna manera, continuamos reservándolas sin reservas, asistiéndolas e, inevitablemente, quejándonos de ellas. Según Atlassian, el trabajador de oficina promedio gasta más de 31 horas cada mes en reuniones improductivas. Antes de reservar su próxima reunión, pregúntate si puedes lograr los mismos objetivos o tareas por correo electrónico, teléfono o reunión basada en la web (que puede ser un poco más productivo). Y si en definitiva tu junta es importante, siempre podrás reservar un espacio dentro de una de nuestras oficinas VAEO en Querétaro o Monterrey 🙂

6. Realiza una tarea a la vez y no hagas multitasking
Si bien tendemos a pensar en la capacidad de realizar múltiples tareas como una habilidad importante para aumentar la eficiencia, lo contrario puede ser cierto. Los psicólogos han descubierto que intentar hacer varias tareas a la vez puede generar pérdida de tiempo y productividad. En su lugar, haz el hábito de comprometerse con una tarea única antes de pasar a su próximo proyecto.

7. Sé proactivo, no reactivo.
Permitir que las llamadas entrantes y los correos electrónicos dicten cómo pasas el día significará que harás un gran trabajo para apagar incendios, pero eso puede ser todo lo que logras. Peter Daisyme, de la empresa de alojamiento web Hostt, dice: «Dedica un tiempo a responder correos electrónicos, pero no dejes que determinen cómo será tu día. Ten un plan de ataque al comienzo de cada día y luego haz tu mejor esfuerzo para mantenerlo «.

12. Desactiva las notificaciones.
No puedes esperar que nadie se resista al encanto de un correo electrónico, correo de voz o notificación por mensaje de texto. Durante las horas de trabajo, apaga las notificaciones y, en su lugar, crea tiempo para consultar el correo electrónico y los mensajes. Todo esto es parte de ser proactivo en lugar de reactivo.