Multitasking vs Concentración

Cada vez es más común que se hable del multitasking como una ventaja en nuestro trabajo. Sin embargo, nuevos estudios hechos por expertos en el campo como Carl Newport, contradicen esta creencia. De hecho, la habilidad de realizar trabajo profundo (como Carl Newport describe a la capacidad de concentración) se está volviendo cada vez más rara y valiosa en la economía. Como consecuencia los pocos que cultiven esta habilidad y la hagan en el corazón de su vida laboral prosperarán.

Carl Newport define estos conceptos como:

  • Trabajo profundo: Actividades realizadas en un estado de concentración libre de distracciones que ponen tus capacidades cognitivas al límite. Estos esfuerzos crean nuevo valor, mejoran tus habilidades y son difíciles de replicar. Por ejemplo, escribir un libro.
  • Trabajo superficial: Tareas poco exigentes cognitivamente, que pueden hacerse de forma distraída. Estos esfuerzos tienden a no crear nuevo valor y son fáciles de replicar. Por ejemplo, escribir un correo electrónico.
  • Es importante saber que es solo gracias al trabajo profundo que puedes alcanzar objetivos como convertirte en un experto. En la escritura como en cualquier otro campo, la diferencia entre un experto y otra persona cualquiera es que el experto ha dedicado su vida a ello, realizando un esfuerzo deliberado para mejorar su rendimiento en un aspecto concreto.

    Es algo lógico; si quieres conocer y dominar un campo cualquiera, vas a tener que trabajar duro en él y practicar constantemente, llevando tus habilidades al límite. Ese tipo de práctica deliberada es incompatible con cualquier tipo de distracción.

    El Internet es uno de los mayores enemigos del trabajo profundo

    A pesar de que el uso de internet es una de las herramientas más importantes de nuestro trabajo, el tener que estar siempre en comunicación y recibiendo distracciones constantes desde diversas redes sociales, disminuye, a la larga nuestra capacidad de concentración si no nos damos el tiempo necesario para concentrarnos en las tareas más importantes. Peor aún, genera ambigüedad en nuestros objetivos y eso hace que sea fácil considerar el trabajo superficial como importante.

    Para lograr un trabajo profundo correcto, es fundamental darse el tiempo necesario para concentrarse de lleno sin distracciones.

    ¿Cómo desarrollar un trabajo profundo?

    Para poder desarrollar un hábito de trabajo profundo es fundamental desarrollar rutinas y rituales en tu vida que te permitan evitar que el trabajo superficial interfiera con el trabajo profundo.

    Para crear esas rutinas y rituales, Newport propone una serie de reglas que paso a comentar:
    Organiza tu tiempo:Conseguir un hábito de trabajo profundo requiere que trates tu tiempo con respeto. Para eso lo mejor que puedes hacer es estructurar tu jornada, organizando cada hora si es necesario pero manteniendo la necesaria flexibilidad para que esa organización no te asfixie. Es más fácil que consigas avances de esa manera que si dejas tu día libre y sin organizar. Si no te organizas, es muy sencillo que tu tiempo se consuma en navegar por internet o en las redes sociales. Aunque este tipo de comportamiento te pueda dar satisfacción en el momento, al final de la jornada terminas pensando qué ha pasado y por qué no te ha rendido el día como esperabas.
    Aprovecha al máximo tu trabajo profundo:
    Para poder sacar el mayor partido del tiempo que dediques al trabajo profundo, tienes que decidir primero cuál será tu aproximación a este: ¿Te aislarás de todo para trabajar exclusivamente de forma profunda o alternarás periodos de trabajo profundo con otros de trabajo superficial? ¿O eres capaz de utilizar cada hueco de tu agenda para concentrarte en el trabajo profundo? Solo tú puedes saberlo.
    Aprende a aburrirte:La habilidad de concentrarse intensamente es una habilidad que puede y debe entrenarse, pero cualquier esfuerzo que realices en ese sentido será inútil si no lo acompañas simultáneamente con un proceso de desintoxicación de las distracciones. Piensa en un atleta profesional, que debe cuidar su cuerpo incluso cuando no compite; de la misma forma, tú debes cuidar tu capacidad de concentración cuando no estés trabajando, permitiéndote aburrirte.
    Evita tus redes sociales: Este es uno de los puntos que pueden resultar más polémicos, pues va contra todo lo aceptado y aceptable socialmente. Sin embargo el tiempo y atención que ponemos a las redes sociales restan tiempo y atención que podemos dedicar a cualquier área de nuestra vida, e irónicamente a nuestros amigos. Si no puedes dejar las redes sociales, al menos deberías considerar usarlas lo menos posible. El resultado te sorprenderá.

    Para saber más, te recomendamos leer ENFÓCATE de Carl Newport.

    Fuentes: www.miguelangelalonsopulido.com